martes, 23 de octubre de 2007



A veces los triunfadores no son aquellos, a los que todo el mundo aplaude y reconoce.
No son los que construyeron grandes obras, dejaron constancia de su liderazgo o viajaron, en primera clase.
A veces los triunfadores no son los administradores geniales, ni los visionarios del futuro o los grandes emprendedores.
Por ello, tal vez no los reconoceríamos en medio de tanto pensador, filósofo o tecnólogo, que supuestamente conducen a este mundo por la senda del progreso.
A veces el triunfador no es el negociador internacional, o el hacedor de empresas de clase mundial o el deslumbrante estadista que asiste a reuniones cumbre.
No es el que se afana por exportar mucho, sino el que todavía se importa a sí mismo.
Porque el triunfador puede ser también el que calladamente lucha por la justicia, aunque no sea un gran orador o un brillante diplomático.
El triunfador puede ser igualmente el que venció la ambición desmedida y no fue seducido por la vanidad o el poder.
Es triunfador el que no obstante que no viajó mucho al extranjero, con frecuencia hizo travesías hacia el interior de sí mismo para dimensionar las posibilidades de su corazón.
Es el que quizás nunca alzó soberbio su mano en el podium de los vencedores, pero triunfó calladamente en su familia y con sus amigos y los cercanos a su alma.
Es, quizá, el que nunca apareció en las páginas de los periódicos, pero sí en el diario de Dios; el que no recibió reconocimientos, pero siempre obtuvo el de los suyos; el que nunca escribió libros, pero sí cartas de amor a sus hijos y el que pensó en redimir a su país a través de la asfixiante aventura de su trabajo común y rutinario y aquel que prefirió la sombra, porque, finalmente, es tan importante como la luz.
A veces el triunfador no es el que tiene una esplendorosa oficina, ni una secretaria ejecutiva, ni posee tres maestrías; no hace planeación estratégica ni elabora reportes o _evalúa proyectos, pero su vida tiene un sentido, hace planes con su familia, tiene tiempo para sus hijos y encuentra fascinante disfrutar de la hermosa danza de la vida.
A veces el triunfador no es el que pasa a la historia, sino el que hace posible la historia; el que encuentra gratificante convencer y no sólo vencer y el que de una manera apacible y decidida lucha por hacer de este mundo un mejor lugar para vivir.
El que sabe que aunque sólo vivirá una vez, si lo hace con maestría, con una vez le bastará.
A veces el triunfador no tiene que ser el que construyó grandes andamiajes y estructuras administrativas, pero supo cómo construir un hogar; no es el que tiene un celular, pero platica con sus hijos, no tiene email, pero conoce y saluda a sus vecinos, no ha ido al espacio exterior, pero es capaz de ir hacia su espacio interior y sin haber realizado grandes obras arquitectónicas, supo construirse a sí mismo y fue, como dice el poeta, el cómplice de su propio destino.
A veces el triunfador suele ser Teresa de Calcuta, o Francisco de Asís o Nelson Mandela, o tal vez la enfermera callada, el obrero sencillo y el campesino olvidado, porque como personas triunfaron sobre la apatía o el desencanto y con su esfuerzo cotidiano establecieron la diferencia. A veces el triunfador puede ser el carpintero pobre la humilde secretaria, o el hombre que lucha de diario paso a paso para llevar que comer a su familia, o una mujer sencilla que lucha para salir adelante sin pensar en las horas de trabajo que tiene que realizar diariamente solo para poder vivir, ellos también son triunfadores...porque tienen la garra y el coraje para luchar…aunque muchas veces lamentablemente nadie se da cuenta.....

14 comentarios:

Carlos dijo...

...lindo post Conny, hoy me voy triunfador de tu casa...

Fuerte abrazo Conny.

Evan dijo...

Aunque muchas veces pasen despercibidos, son los triunfadores reales.

Un beso Conny!!

Mariposa Azul dijo...

Tienes mucha razon.. yo diria que un triunfador es aquel que sigue su corazon... saludos

Zoroastro de las Mercedez dijo...

Me encantó esta frase "El que sabe que aunque sólo vivirá una vez, si lo hace con maestría, con una vez le bastará." hay vidas intensas, tipos como Jean Michel Basquiat, un pintor de EE.UU, que de hacer graffitis en la calle, se transforma en un ícono de la pintura norteamericna, muerto a los 27 años, por sobredosis de heroína
y muchos tantos más,

kukilin dijo...

¡Hay querida amiga¡ ¡Hoy me siento una triunfadora! ¡Gracias por este imperdible post!
Un fuerte abrazo...

María Narro dijo...

a veces los verdaderos triunfadores son anónimos.

Besos.

muxica dijo...

L@s triunfadores son aquell@s que están content@s con si mismo.
Encantada de tu regreso.
UN beso

Gise dijo...

Hermoso Conny, hoy me siento una triufadora... Bellisimo sentirme así, gracias por todo.

Un abrazo.-

Psi. dijo...

Conozco de triunfadores que siempre estan tras bastidores.

LUIS JAVIER dijo...

Bonito post, pues para mi los triunfadores son los HEROES DEL CANCER.

fgiucich dijo...

Tus reflexiones son siempre un manantial de sabiduría. Abrazos.

Venus dijo...

Que bueno que nos hiciste recordar lo triunfador que somos, que con pequeños grandes detalles cada paso que damos es un gran triunfo.

Un abrazo Conny y excelente inicio de semana

La voz dijo...

rico no es el que mas tiene
sino el que menos necesita
dicen por ahi.
tal vez sea cierto
Saludo!

Alimontero dijo...

Hola Conny, vengo de don GAlleto y veo que estamos juntas en esto de Blog de Reflexion.. vine a presentarme y conocer de ti...
La verdad que la nominación es buena porque permítirá conocernos entre varios y lo tomo como un juego que es y lo disfruto..
Triunfadores??... es muy particular y subjetivo el comentario, todos somos triunfadores en estos momentos porque estamos vivos, tenemos amigos y un espacio donde manifestarnos, contamos con nuestros sentidos, probablemente somos amados y amamos... y dime, con todo esto a nuestro favor...somo o no triunfadores?
mis salu2!
ali